Entender qué necesita escuchar.
Sus problemas y necesidades orientan el argumento. Su lenguaje nos ayuda a explicarlo. Sus objeciones indican qué debemos demostrar.
Has conseguido el clic. Ahora tu web tiene que ayudar a comprar. Primero entendemos a tu cliente; después trabajamos las palabras, las pruebas y el diseño que necesita encontrar.
Cuéntanos qué necesitas ↗


Una página puede necesitar explicar primero el problema, comparar soluciones o resolver dudas sobre tu producto. Lo decidimos según la investigación y el contexto de entrada.
Alguien entra con una pregunta en la cabeza: «¿Esto es para mí?». Si no entiende qué le aporta tu producto, si le faltan datos o algo no le cuadra, puede irse. Vamos a mirar qué necesita ver para decidir.
Estudiamos cuándo aparece la necesidad, qué problemas quiere resolver, qué espera conseguir y qué alternativas ha probado. Revisamos reseñas, consultas, conversaciones y datos disponibles; las entrevistas se definen dentro del alcance.
Elegimos primero qué necesita entender el comprador para valorar tu producto. Identificamos las dudas que pueden frenar la decisión y qué información o pruebas hacen falta para responderlas.
Buscamos las palabras que utiliza para describir su experiencia. Adaptamos vocabulario, tono y explicaciones para que el mensaje sea preciso, reconocible y fácil de entender.
Valoramos si llega reconociendo el problema, comparando soluciones o conociendo ya tu producto. Ajustamos la apertura y el detalle al contexto del anuncio que lo trae.
Ordenamos promesa, beneficios, demostración, objeciones, condiciones y llamadas a la acción. Cada sección tiene un trabajo concreto dentro del argumento de compra.
Damos forma al contenido con jerarquía visual, lectura cómoda en móvil y componentes acordados. La experiencia debe facilitar encontrar información y avanzar hacia la compra.
Revisamos coherencia con los anuncios, enlaces, formularios y recorrido de compra. Si hay datos y alcance para medir, planteamos hipótesis de mejora y evaluamos sus resultados con sus límites.
Ejemplo conceptual: vendes un bolso y el anuncio habla de encontrar las llaves sin rebuscar. Al entrar, tiene sentido ver ese compartimento en uso, comprobar el tamaño y resolver las dudas de entrega. Todo sigue la misma conversación.
Tu propuesta concretará entregables, calendario, revisiones y costes. Los extras y herramientas se detallan por separado.
Porque necesitamos saber para quién construimos la página, qué le importa y qué le impide comprar. Esa base orienta el copy, las pruebas y el orden de las secciones.
Una página que ayuda al visitante adecuado a entender la oferta, resolver dudas y avanzar hacia una compra. Trabajamos ese objetivo sin garantizar una tasa de conversión o volumen de ventas.
Podemos incluir investigación, estructura y redacción junto al diseño y desarrollo. Antes de empezar dejamos claros páginas, profundidad de investigación, materiales y revisiones.
Sí. Revisamos la promesa y el ángulo de entrada para que el visitante encuentre continuidad al llegar. Distintos mensajes pueden necesitar destinos o versiones diferentes.
No. Permite fundamentar las decisiones y formular mejores hipótesis. El resultado también depende del producto, el precio, el tráfico, la confianza y la experiencia de compra.
El contenido y los componentes se plantean para pantallas pequeñas: jerarquía, legibilidad, navegación, botones y formularios. La revisión en la tienda forma parte del alcance acordado.
¿Dejan el carrito y no vuelven? Creamos emails para recuperar compras y resolver esas dudas que les frenan. Mantenemos tu marca en su cabeza para que te recuerden cuando decidan comprar.
Tu web tiene que guiar hacia la compra. Diseñamos un embudo de conversión desde la primera imagen hasta el carrito, hablando el lenguaje de tu cliente y resolviendo sus dudas en cada paso.
Detrás de cada clic hay un deseo. Investigamos qué mueve a tu avatar y creamos anuncios nativos, estáticos, de oferta y vídeo con distintos ángulos para conectar con él y llevarlo a tu web.
¿Qué está frenando tu tienda? Revisamos tu estrategia, investigamos a tu cliente y detectamos qué mejorar. Así alineamos el copy, la web, los anuncios y los emails para que todo empuje hacia la compra.
Qué vendes, qué has probado y qué te gustaría cambiar. Vamos a empezar por entenderlo.